viernes, 29 de agosto de 2008

Tinta

El viejo atravesó el parque inundado de palomas, su andar era pesado y tosco, cada paso era lento, sin embargo, parecía disfrutar el aroma de las pocas flores que nacían como capullo limpio y lozano, Las flores azules le recordaban ciertos besos regalados en noches serenas y frondosas a su corazón. Sin sentirse viejo, añoró escuchar el rugido de un león y quiso escalar montañas, apenas podía con los escalones de la plaza vallada y llena de niños sucios y traviesos, los murmullos infantiles lo llenaban de paz, pero siempre prefirió tener lejos a los niños. Hojas yertas revoloteaban con aire cómplice mientras una figura sin color aguardaba al final del camino.
La tarde se llenó de secuaces. No quedaron más frases hechas por decir.
Lo lamento tanto, se escuchó sin querer.
El día envolvía con su tibieza y el olvido… el olvido…
Señores del jurado, hemos expuesto todo el caso, ustedes tienen ahora la decisión, ustedes dirán…
El crujido de la suela sobre el pavimento era fuerte y sonoro.
He aprendido a conformarme en la vida, pensó.
Los zapatos lo delataban a cada paso. Nadie se percató de su presencia, nadie miró su paso por el camino trazado a un lado del arenero, nadie supo jamás su nombre, mientras los niños se llamaban por apodos ocasionales o haciendo alusión a los colores de sus vestimentas.
Aunque me guste la ráfaga fría y con olor a eucalipto, me conformo con la tibia brisa sin condimento.
¡Vamos al fuego! Esta llama no se extingue, aunque tampoco es eterna.
Señor, señor… reclamaba una voz mocosa.
Un estrepito de historia difusa corrió dentro de sí sin exteriorizar. Le daban ganas de remontar un barrilete y comer gofio.
Una sombra lo envolvió sin notarlo. Fue sombra, fue luz, fue cántaro encendido y brisa envolviendo las hojas. Las suelas de los zapatos ya no chirreaban, no había más que una mancha de tinta en medio del pavimento frío.

martes, 26 de agosto de 2008

Tanto como

FELIZ CUMPLEAÑOS


al autor

domingo, 24 de agosto de 2008

Tempus fugit



Temperamental
En una calle empedrada, con intuición a tango y sabor a Buenos Aires, vi al tiempo pasar corriendo en la penumbra, llevaba un sobretodo gris desprendido y uno de sus bolsillos deshilachado; los gatos al verlo pasar, maullaron molestos presintiendo haber perdido una de sus vidas. La basura aun no había sido retirada de la vereda por el ruidoso camión.
Vi pasar una nube llorona y sucia, impávida a todo y todos, simplemente pasó perdida en un rumbo sin trazar. Pasó también parte de mi niñez sin reconocerme, tal vez temerosa porque eran más de las diez.
Vi pasar un lamento triste, tan triste que ya no tenía motivos. Vi pasar una hoja barrenando viento, vi una estrella con aires de diva cósmica y zapatos gastados, vi una idea huérfana vagar errante en busca de hospedaje: nunca fue recibida.
Vi una canción lamentarse por no haber sido cantada, un bombero entristecerse por no producirse incendios, un tranvía subirse a un barco con deseos de empezar de nuevo en algún país extraño.
Vi pasar tu rostro, aunque reconozco que me posé en la chispa de tus ojos más que en tu rostro indiviso.
¿Me gusta estar al lado del camino? Todo y nada para nada en algún momento.
Un beso caminaba pisando baldosas hambriento de sexo.
Y el río se llevó consigo ciertos deseos, ciertas ideas, ciertos momentos…

Enciendan la luz.
Demoren al tiempo: ¡que no continúe la tarea!
Tempus fugit.

viernes, 22 de agosto de 2008

Teléfono

Tomar el teléfono y escuchar: “felicitaciones usted ha sido preseleccionado…” estoy harto de ganar mentiras. Felicitaciones, se escucha el disco gastado.
Gris, el día se vistió de melancólico atuendo, no faltan los problemas cotidianos que invitan y me convidan fastidio tras fastidio.
Felicitaciones, usted ha sido preseleccionado por nuestra base de datos. Me cansan los relojes más que las horas. No faltan caras tristes y largas. Me acongoja ver ojos llenos de lágrimas, me sumo a la pena y se me hace contagiosa sin quererlo.
Felicitaciones, usted…
La vida me sigue regalando sorpresas tan simples como hermosas. Encontrar un alma errante en mitad de la noche, en medio del tránsito de una avenida sórdida y llena de baches, confundiéndonos en el aliento de un abrazo libre como tregua en medio de tanta vida aguerrida.
Felicitaciones.
Felicitaciones, retumba al oído.
No estoy preparado para tanto éxito.

jueves, 21 de agosto de 2008

Pausa


No s tomamos un alto en la entrega de relatos en T con símbolos, en unos días volverá el humanista a sus andadas del primer minuto del día.

miércoles, 20 de agosto de 2008

correr



foto del día, diario Clarín.

me gustó la imagen.

Powered By Blogger