jueves, 8 de mayo de 2008

Mañana de jueves



Zumban las balas en al tarde diáfana, un trueno insonoro a la distancia retumba en mis entrañas sin comprender, sin acertar cuan tarde o cuan temprano estoy frente a la vida, sin sensaciones nuevas, más bien con un bagaje incómodo pero ya conocido que se amolda a la espalda y acostumbró a los músculos con su peso. Frases antiguas sin posibles primicias, se acurrucan a un costado del paladar esperando la oportunidad de salir corriendo y mugir en el aire haciéndose dueñas de la sonoridad, pero necesariamente fieles a sus voces de mando, molestas, incómodas, impacientes, discordantes. El deseo de pasear en tranvía delata que la nostalgia tiene ganas de andar, volver a otras ciudades que iluminaron los ojos niños. Tomar una tabla y barrenar olas evidencia que una mínima sensación de aventura sin conflicto con las nostalgias, revolotea impertinente. Yo no supe vivir grandes odiseas, entre Virgilio y Homero prefiero ser compañero de Dante porque siempre me atrajo otro tipo de inmensidad, otro cielo y otra tierra, a Homero le permito ser compañero de aventuras lúdicas sin reproches y con durabilidad, Virgilio es una llave para pensarme sin tiempo, por más que se me haga tarde y me estén esperando.
Se burlan los árboles al costado del camino, cerrando los ojos estáticos, pero yo sé que se ríen a mis espaldas cuando me ven pasar, conocen ciertas historias que ignoran ciertos seres, me han escuchado cantar bien bajo como un murmullo vergonzoso al pasar. Conocen mis penas, intuyen mis conflictos, son sabios ocultos en medio de la cotidianeidad, se yerguen solapados, con ciertos aires: creídos, petulantes, engreídos.
Me ignoran las estrellas por motivos obvios, son tal altas y yo tan bajo, hemos planteado un pacto tácito, nos ignoramos mutuamente, aunque confieso que algunas noches las espié rompiendo tratados preexistentes, sin pesares, sin pensar y sobretodo con curiosidad. La culpa la tiene la belleza, que me susurra provocadora y con desdén, soy débil y no puedo, no puedo resistirme a la belleza, es más fuerte que yo, me puede siempre, soy un mal prosélito del estoicismo.
El olor a café inunda la habitación desordenada, es el mismo desorden que impera en mi mente, es un desorden aparentemente aceptable, no llega al caos, tal vez ese sea el problema, con tan poco no podemos plantear revoluciones.
Me inscribo en expediciones lejanas con el único propósito de ser un turista comprometido con el lugar, tomar partido y pasar sin nada, aunque confieso que la abulia muchas veces gana de antemano, no me da tiempo siquiera a ponerme los guantes, ni subir al cuadrilátero.
Hoy no grito. Sobra el aire, lo sé, pero falta coraje. Gritar sin coraje es como comer tu plato favorito sin sal, soso, insípido, desabrido; yo soy partidario de las emociones fuertes, atravesar un tornado, bailar en un terremoto, subirme a la cola de un cometa corriendo riesgos sin pensar, sin casco ni rodilleras, con más condimentos de los que pueda soportar, porque la sensación de sentirme desbordado me recuerda que estoy vivo y otra vez pierdo la dimensión del tiempo que me hiere muy a mi pesar.
Callen a ese chico que llora, no ven que molesta.
Apenas puedo escuchar al alma.¿La hora del recreo? ¿Tocó el timbre?

sábado, 3 de mayo de 2008

Cosas que detesto de mí:


¿cómo vas a detestar cosas tuyas? Sos adorable, es imposible, no creo que haya nada que detestes, sobretodo porque bien se encargaron al criarte dejarte en claro que aquel sentimiento no es adecuado para alguien como vos.


Sin embargo detesto despertarme con el tiempo justo y no poder cumplir con mis rituales mañaneros. No soporto comenzar el día sin una buena ducha de con agua bien caliente (pero sin fanatismo) una taza de café al paso y unos mates entre medio de la conexión con el mundo circundante.
Detesto también cuando me adulan y me dejo adular, posándome en esa sensación de comodidad confortable. No ser adulado (ese es un problema de los otros) sino permitirlo.
Detesto el olor a cigarrillo, sobretodo en mi cuarto, pero mucho más detesto haber vuelto a ese vicio asqueroso que se acomodó en mi cotidiano vivir como pancho por su casa con todos los permisos.
Detesto cuando administro mal algo, sobretodo el tiempo, porque me doy cuenta que lo externo me pasa por arriba y yo sigo tratando de frenar un trasatlántico con una caña de pescar y nylon del 50.
Detesto cuando me pongo iracundo, porque pierdo toda objetividad y en el fondo, o no tanto, me sé un boludo atómico.
Detesto la pose que se acomoda a veces (son la menos pero son) de niño bien con aspiración a santo, porque nada tiene en común con este barro a medio cocer y con anhelos más altos.
Detesto las sentencias de ostracismo que he ejecutado a lo largo de mi vida, porque me han perjudicado más a mi que al resto.
Detesto dejarme manipular, sin más, lo detesto sin excepciones.
Detesto la sensación de abatimiento que me llena de sombras y de golpes bajos en las noches serenas.
Detesto abrir un vino y que quede a medias, porque delata que algo no se terminó de compartir, te guardaste y me guardé.
Detesto no ser águila.
Detesto a telefónica que cruzó los pares de mi teléfono con un vecino a cuatro manzanas teniendo que atender las llamadas de otro y dar toda la explicación desde las ocho de la mañana (no, déjeme que le explique señora... jajaj)
Detesto los higos, la harina de maíz, los frutos secos, los callos a la madrileña y el olor a la leche caliente que se desparrama por las hornallas de la cocina dejando un engrudo asqueroso. (ni hablar del arroz con leche, las natillas, los postres lácteos)
Detesto estudiar variables económicas, que solo constatan que a nadie le importás.
Detesto “armar equipo” con gente que contagia chatura, falta de sueños, proliferación de ineptitud, proselitismo de ignorancia y resignada conformidad.
Detesto sentirme enfermo, resistirme a la idea que todo lo puedo, que soy libre y totalmente independiente.
Detesto no ser genial.
Detesto mis miedos, porque son una sombra molesta que cuando no aparecen están ideando alguna estrategia a futuro.
Detesto la sensación de desprecio que surge de mi muy a mi pesar sin poder dominarlo al instante.
Detesto lastimar a quienes quiero sin darme cuenta (adrede ya es otro asunto)
Detesto el grosero consumo de mi auto que me esta llevando a la ruina. (eso pasa por comprar autos fabricados en Brasil)
Detesto cuando algo se rompe, se pierde, se gasta. (pero también cuando no se usó)
Detesto comprender tarde que no tenía razón.(a veces no tenerla)
Detesto que me dejen esperando, colgado al teléfono con esa música de espanto que despierta a la fiera, publicitando nuevos servicios, nuevos beneficios, nuevas comodidades.
Detesto que me roben dentro del marco legal y con descaro. (el punga es otro asunto, se anima a correr algún riesgo y eso hay que tenerlo en cuenta)
Detesto la impuntualidad, que usen de mi tiempo por decisión propia y unilateral.
Detesto la proliferación de impuestos y esa sensación de desprotección. (tanta creatividad me molesta y me asusta)
Detesto pagar en segundo vencimiento. También detesto pagar servicios.
Detesto reírme por cumplido, delatando que soy más inseguro que ayer.
Detesto ver gente en la calle totalmente desprotegida y no poder hacer nada (incluso después de haber intentado, creo que ahí es peor) porque delata que no nos importamos, no nos vemos, no nos escuchamos, no nos percatamos que algo esta podrido y que yo puedo correr con la misma suerte.
Detesto cuando me dicen: no te lo tomes tan a pecho. Y no se como mandarlos a la mierda diplomáticamente. Señor embajador...
Detesto el consumo de mi auto (si ya se que esta más arriba, pero me molesta mucho esta falta de sentido ecológico) (si esta bien lo reconozco, le molesta más a mi bolsillo)
Detesto prestar libro y que no me los devuelvan y que pasado el tiempo se hagan los boludos (decime te cagué y cagate de risa, pero no me hagas buscar para ver si me lo devolviste porque sos un colgado de mierda y a vos te queda la duda: ¡duda las pelotas!)
Detesto que esperen algo de mi y no tener idea de que se trata.
Aborrezco detestar estas cosas, sobretodo cuando no tienen remedio, cuando son inevitables, constantes, persistentes, cuando son impunes e inmunes a todo, a todos y a nadie.

sábado, 26 de abril de 2008


Breve esquela a los dioses del Olimpo.

Start spreading the news, Im leaving today

Uf.. como estas frank… sonando en la tarde brillante con una agradable temperatura y sin humo que no se extraña. Es que todo puede terminar por extrañarse, hasta la lepra, no se quien lo decía.
Como pasó la tarde, parece que el día se acaba y no hemos hecho nada, ¿cómo es posible? Tanto no hacer nada y el tiempo hace lo suyo, tanto ocio y el sabor a que se nos pasó tarde ¿esto pasa con la vida también? ¿hay un atardecer romántico que delata que se nos esta acabando algo? Puta nostalgia que me puede y que intento escaparle, me gustaría ser un témpano por algunos momentos, pero la vida me ha regalado, o me ha condenado, a ser como un nido tibio, envolvente... por momentos en la altas cumbres y por otros en medio de estepas, pero ambas figuras tienen denominadores comunes, ambas figuras son despobladas aunque también fascinan, y nada se puede hacer con la fascinación que generan ciertas cosas.
Has sido penado a cumplir la condena, claro que tu calma radica en saber que algún día serás rescatado como en todo cuento con moraleja, serás rescatado de las garras de la predestinación por aquella alma que sea capaz de desafiar a los dioses robándoles algo más que fuego.
Distinguidísimos dioses del Olimpo: permítanme recordarles que cuando fui convocado para esta empresa, me registré como ave surcador de cielos altos y por algún mal proceso administrativo (no digo que haya sido una falla del sistema, el sistema siempre funciona) pero seguramente por algún proceso defectuoso me registraron como nido vacío y en esta predestinación implacable que ustedes administran he quedado nido, lo cual es absurdo, contradictorio y nefasto para mis propios fines. Tengan ustedes la amabilidad, por el mismo Zeus, de corregir el proceso, tenga Cronos la amabilidad de detener el tiempo por algunos instantes para corregir el proceso. Tenga la amabilidad el mismísimo Apolo de distraerse por un rato y Dionisio me ampare.

Si claro que estamos bien, los cinco, jajaj. Poco tiempo para postear aunque no faltan las ganas si falta tiempo y leyendo poco pero algo, me puede tomar el sábado para estar al pedo cosa que hago con menos frecuencia, ya vendrán tiempos ociosos en demasía y ahí si que usaremos casco jejej.

Gracias por pasar.
Gracias por leer
Gracias comentar
Gracias
"En lo más crudo del invierno aprendí al fin que habia en mi un invencible verano". Albert Camus

sábado, 19 de abril de 2008

El ojo del observador ahumado






Si llueve sopa tengo palitos chinos. (dicho sea de paso he claudicado a la comida china, no termino de entender si lo que usan es carne de lata o de rata, con el paro del campo los tipos no se hicieron ningún problema jaja). Este fin de semana he suspendido mi ida al campo, me molesta sobremanera los cortes por el humo, estar sin saber si podré volver, porque por momentos incluso han cortado rutas alternativas. Buenos Aires es un verdadero asco, con aromas hediondos, no recuerdo quien lo comparó con London, seguramente alguien que jamás haya pisado tan magnifica ciudad, nada tenemos que ver, porque una cosa es un poco de bruma y otra este humo insoportable y asqueroso. (queda claro que me molesta el humo jaja) de todas formas últimamente me digo y des digo varias veces al día jaja así que todo es posible, es posible que me quede encerrado en medio del humo.
En medio de algunas cavilaciones banales de la semana que ha trascurrido quedé pensativo y con un dejo (no gran cosa gente)reflexivo
Caminando por una típica avenida porteña, me quedé contemplando una escena que me llenó de ternura,
Una pareja de viejitos estaban tomados de la mano, posiblemente salían de un cine, o de tomar un café, que se yo, pero la escena era conmovedora, siempre me conmovió ver parejas de ancianos tomados de la mano. Hace algunos años vi una pareja similar tomarse de la mano caminando por una playa con aires veraniegos, claro la particularidad, era que se trataba de una playa nudista y fue en aquel mismo instante que pensé, ¿por qué no? Jajaj que difícil ser nudista cuando sopla viento jaja ¿seguirán con vida aquellas figuras semejantes a pasas de uva?
Otras cosas que me llenan de ternura: un chico lleno de mocos haciendo travesuras y con los ojos delatándolo.
Mi sobrina cuando me dice tío y me regala un beso sonoro.
La fidelidad. (más que nada de los perros jajaja)
Una puesta de sol en mitad de la nada, preferiblemente en la pampa o frente al pacifico.
Si te animás completá la lista, no puede haber tan pocas cosas que me enternezcan jajaj
Gracias...

sábado, 12 de abril de 2008

A manera de resumen

(porque no deja agregar fotos?)

Han pasado muchos días desde mi último post, como siempre mi vida es cúmulo de novedades, no tengo dos días iguales y eso es una bendición, ya que me seca el alma la monotonía, pero a la vez un lastre sutil y persistente me acompaña desde la mañana hasta la hora de acostarme y así pasan estos días llenos de situaciones que debo ir resolviendo sobre la marcha, sobretodo a nivel laboral, porque estoy en medio de un hervidero donde todo se confunde con falta de sentido de justicia mezclado con intereses personales de personajes viles y perversos y en donde aquellos que reaccionan contra la injusticia son tan injustos y faltos de sentido de bien común como los mismos detractores.
En mi último post contaba que mi abuela estaba agonizando, unos días más tarde fue su partida de este mundo, toqué con mis manos el negocio de la muerte, la burocracia de la muerte y algunos sentimientos afloraron dejándome un poco más tranquilo.
Alguien me decía de “dejarla ir”, si negro, claro que la dejo ir, considero que 86 años es un buen promedio de vida, yo dudo llegar a tanto, mi padre murió con 44 años, esta mujer vivió el doble, me parece excelente promedio, y lo digo sin ser hombre de las matemáticas ni estadística, claro soy un humanista.
Simplemente el dolor de las hijas me dejaba un gusto amargo, confieso que no la extraño, ellas si, todo fue de la mejor manera posible.
Sobre ideas “anticristianas” mmmm, no soy partidario de nada que tenga que utilizar un “anti” o que se defina por la negativa o la oposición, pero en este caso lo que si diría es (a raíz de los comentarios del post anterior) no compro desde hace rato ideas vendidas por instituciones ¿eso hace de mi un anti iglesia? Me siguen alimentando las figuras de Cristo, Buda, Mahoma, de toda figura sin desfigurar que me inviten a encontrarme conmigo mismo recordando siempre que el acento de la vida esta en el amor, amor del que surge la tolerancia, comprensión, respeto... todo lo demás es cháchara
En cuanto algunas cuestiones prácticas de mi vida, vuelvo muy tarde a casa y hace muchos días que no tengo servidor, la empresa proveedora es de terror, ya contraté otra veremos como nos va, la actual de cable me da servicio algunos días por tiempos cortos y cuando logro comunicarme con servicio técnico (ayer los felicité por romper el record, 36 minutos reloj en atenderme, la mina se cagaba de risa, prefiero tomarme algunas cosas cotidianas con humor aunque sea desopilante, demasiada reflexión me hace mal, demasiado realismo es intolerable) me dicen que esta todo bien pero le vamos a mandar un técnico, ya debo conocer a todos los tipos que tienen en servicio técnico jaja.
Comencé a ir seguido al campo (en un rato partiré para allá, anoche estaba filtrado para hacer el viejecito) por lo que ando poco conectado y con menos tiempo y allá no tengo conexión (bue.. aca tampoco jajaja).
Esto es a manera de desprolijo resumen de casi dos semanas. Gracias por los comentarios, gracias por los correos alentando y dando ánimo y cariño, gracias por pasar, por comentar, por saludar, gracias por los abrazos virtuales y la presencia a través de kilométricas distancias de fibra óptica. Gracias.

martes, 1 de abril de 2008

sin título, sin ganas...
Tenía ganas de postear muchas cosas que pasaron estos días, algunas realmente divertidas. Cosas gracias. Cosas importantes. Cosas intrascendentes. De todo un poco. Pero la verdad que ahora no tengo ánimo porque...
Tengo un montón de sensaciones y sentimientos encontrados.
La novela que estoy escribiendo (por el momento interrumpida por falta de tiempo) tiene a mi abuela como personaje importante, es el antihéroe a lo largo de todo el relato.
El tema es que mi abuela siempre me provocó sentimientos encontrados, pero creo que la quiero, aunque a lastimado a mucha gente y eso es tal vez lo que no le perdono.
Lo cierto es que se esta muriendo, su estado es crítico, esta en estado de shock, su cuerpo no responde bien, hay problemas de todo tipo que deterioran su estado general, insuficiencia renal, eso contribuye a deteriorar su estado coronario, etc, etc, etc..... sumando al tema que está totalmente incoherente, ayer llegue a verla en la guardia y delira, lo más parecido a una demencia senil. Me da mucha pena, realmente mucha pena.
No se porque publico esto.
No lo se.
Pero detesto esta sensación de impotencia de no saber que hacer.. esperando a que suene el teléfono y escuchar la noticia que todos esperamos.
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